YIN

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Yin Yoga o Yoga lento, tranquilo, íntimo, restaurativo, silencioso… Yin Yoga es soltar, abrir, dejar ir; es no tener prisa, es parar. ¡Qué sencillo y qué difícil al mismo tiempo!

Las posturas se realizan siempre en el suelo y se mantienen entre 3 y 5 minutos, incluso más. ¿Por qué? Porque el cuerpo necesita tiempo para reconocer la postura y la postura necesita tiempo para hacer su trabajo. Además, es necesario que la musculatura esté completamente relajada para que los efectos de la práctica lleguen a donde tienen que llegar, es decir, al interior de cada uno. Físicamente, ganas en flexibilidad y elasticidad en las articulaciones y en la estructura ósea pues las asanas inciden en los tejidos conectivos -tendones, ligamentos y fascia (membrana que recubre los músculos)-; mentalmente, logras, sobre todo, paz, Una respiración profunda y en silencio te ayuda a relajarte y a asumir las cosas tal y como son eliminando cualquier señal de lucha.

Las posturas de Yin Yoga son el complemento perfecto para las de estilos dinámicos como Bikram, Ashtanga o Vinyasa. Sin Yin no hay Yang, y vicerversa

Durante la práctica puedes utilizar bloques, almohadas y mantas cuando lo necesites; asimismo, puedes -y debes- salir de la postura si sientes dolor. Si tu cuerpo dice no, acéptalo, no lo fuerces.

Esta clase es sin calor y tiene una duración de 60 minutos.

¡Escúchate, descúbrete y déjate llevar!